jueves, 31 de octubre de 2013

Seres Fantásticos: Las Brujas.

Noche de Halloween... creo que la entrada de hoy es la adecuada para esta noche tan mágica ya que en ella os hablaré de unos míticos seres fantásticos:

LAS BRUJAS




El origen de las brujas se remonta a las primeras eras de la humanidad. Son aquellas mujeres que aprendieron de la naturaleza, y tienen el “don” para manipularla. Las guían sus propios deseos y acciones, raras veces las motiva ayudar a los demás. El origen del “don” se encuentra al igual que con los brujos en relaciones de hombres o mujeres con seres de otras esferas, (dioses, diosas, ángeles, demonios, genios, hadas, …) es por ello que se les tiene miedo, ya que su presencia implica muchas veces la cercanía del progenitor mágico. En algunas culturas cuando nacían mujeres pelirrojas, o el saco vitelino que envuelve a los niños no se ha roto al ocurrir el parto, eran signo de que se trataba de  futuras brujas.



CLASES DE BRUJAS


Macbeth y Banquo con las brujas. Theodore
Chassériau
El primer tipo de brujas es similar al de algunas hadas, y que predicen el destino del héroe. Ejemplo de este grupo tenemos a las tres brujas que se le aparece a Macbeth y le predicen su ascenso y caída, en la tragedia del mismo nombre de W. Shakespeare o cuando las Erinias (viejas canivales que compartían un único ojo y un único diente) le explican a Perseo como vencer a Medusa, para que les devuelva su ojo, o el Hada mala (Maléfica en la versión Disney) de la Bella Durmiente que le decreta la muerte a la recién nacida.

Un segundo grupo son aquellas mujeres que por edad ya no son actas para tener hijos, por ello se pueden dedicar a mezclar pociones y ser parteras; tienen también una posición variable en la historia, pueden hacer el papel de alcahuetas en el cuento, pero tratan en todo caso de salvarse ellas primero. En este grupo podemos encontrar también a la bruja de Blancanieves con sus venenos y pociones de transformación. Este grupo explica la iconografía tradicional de las brujas, como viejas mujeres ancianas y repulsivas.

La tercera bruja, y quizás la más peligrosa si es un enemigo, es la hechicera; aquella que no se limita a pociones sino que tiene poderes sobrenaturales con los que puede controlar los elementos. A estas brujas se les asocia la capacidad de volar sobre escobas. Carmelo Lisón  difiere sobre este tercer tipo de bruja y propone diferenciar entre «brujas» y «hechiceras». Las primeras habrían desarrollado su actividad en un ámbito predominantemente rural y habrían sido las principales víctimas de la cazas de brujas en los años 1450 1750. En cambio, las hechiceras, conocidas desde la antigüedad clásica, habrían actuado en la ciudad Según este antropólogo español la diferencia se basa en la relación que mantienen una y otra con el poder oculto y maligno, con el poder demoníaco. La hechicera invoca y se sirve del poder demoníaco para realizar sus conjuros, mientras que la bruja hace un pacto con Satán, renuncia a su fe y rinde culto al diabloUna de las brujas más conocidas de este tipo es la gran "Baba Yaga" (podéis ver el cuento pinchando sobre el nombre de la bruja), y que a diferencia de sus compañeras volaba por los cielos en un caldero y su cucharón, como si se tratara de un bote de remos y vivía en una casa que tenía patas de gallo y que nunca mostraba la entrada a los que se cruzaban en su camino, En Escocia, destaca la tuerta y caníbal “Annis la negra” y se la distingue de otras ancianas por su piel azul y su único ojo penetrante.


MITOS DESDE LA ANTIGÜEDAD

Numerosas referencias (especialmente literarias), testimonian la práctica continua de la brujería durante la Antigüedad. La diosa Hécate era quien entonces dirigía la brujería y los encantamientos, y ciertas regiones y ciertos lugares eran considerados puntos de pasaje al mundo infernal, y estaban asociados a zonas tales como: pantanos, lagos,cementerios, bosques.

Al comienzo de la Edad MediaClodoveo I, rey de los francos, promulgó la llamada Lex Salica condenando a las brujas a pagar fuertes multas. Y en lo que respecta a Carlomagno, su código de leyes establecido entre los años 780 a 782, contemplaba la prisión para los adeptos a la brujería.

Puesto que generalmente se asocian Edad Media con las brujas y con las brujerías, y ello no es arbitrario, no es de extrañar que los siglos XVI y XVII fueran los que sufrieron las persecuciones más horribles y numerosasAnteriormente, se consideraba que los brujos eran tanto hombres como mujeres, pero con el nuevo tiempo, los procesos de brujería fueron casi exclusivamente en contra de las mujeres.

La «caza de brujas» conoció dos etapas álgidas : la primera entre 1480 y 1520, y la segunda entre 1560 y 1650. No obstante lo señalado, corresponde aclarar que la « imagen estereotipada» de las brujas se fue conformando poco a poco entre los años 1400 y 1450, y que las últimas persecuciones y los últimos procesos recién concluyeron hacia el fin del siglo XVIII y principios del siglo XIX.

Historiadores e investigadores estiman hoy día que el número de víctimas se situó entre 50.000 y 100.000, contando tanto los condenados a la hoguera por los tribunales de la Inquisición. 

A partir del siglo XIX, las brujas son presentadas desde una óptica relativamente más favorable y como menos peligrosas que antaño.



LA INICIACIÓN DE UNA BRUJA


 La iniciación a la brujería comienza desde muy temprano. Las brujas "maestras" sacan de sus camas por las noches a niños y niñas menores de cinco años, mientras sus padres duermen y los llevan volando al aquelarre. Si contaban lo que veían cada noche eran azotados por sus "maestras". Una de sus ocupaciones era guardar los sapos de los que las brujas obtenían los ungüentos que, entre otras cosas, les hacían volar. En principio no se les obliga a que abjuren de su fe porque son demasiado pequeños, por lo que son simplemente presentados al demonio, pero cuando cumplen los seis años las brujas "maestras" los convencen para que renuncien a Cristo mediante golosinas y promesas de cosas fantásticas.


PRÁCTICAS ATRIBUIDAS

Pacto con el diablo

Hacia el fin del siglo XV, numerosos europeos instruidos creían que las brujas existían, y que ellas corrientemente practicaban actividades diabólicas, como por ejemplo la magia negra o el mal de ojo. En esa época, esas personas creían pues que todas las brujas o casi todas ellas hacían un explícito pacto personal con el diablo, y que este pacto o acuerdo personal con el propio Satanás, daba a la bruja en cuestión el poder de desarrollar maleficios, permitiéndole entrar al servicio del maligno.

Sabbat

Estas fiestas eran organizadas en honor del « Dios Cornudo» de la fecundidad y de la naturaleza (encarnado por DionisoPanLug o Lugh, Cernunos, o Mithra). Las fiestas se acompañaban de libaciones, de danzas, y de orgías sexuales, con el fin de estimular la fecundidad de las tierras.

Es a partir de la Edad Media, y por reacción de la Iglesia católica, que este « Dios Cornudo» comenzó a ser considerado el propio Diablo llamándolo Satanás o Lucifer, y que a su vez los eclesiásticos re-bautizaron como Verbouc. Y fue por contra-reacción a las represiones y persecusiones de la Iglesia católica que, según el análisis de Jules Michelet, el sabbat pagano se sustituyó por y se transformó en la misa negra.

Noche de Halloween


La fiesta de Halloween tal como se la vivía hace ya diez siglos, se realizaba coincidiendo con el año nuevo celta, y era una fiesta pagana que respecto de nuestro calendario se celebraba el 1 de noviembre. Por cierto era una fiesta importante en los países celtas, pues era la fiesta de Samhaindios de la Muerte.

Se creía entonces que la noche precedente al 1 de noviembre, los espíritus de los muertos aparecían y se mezclaban con los vivos, así como «con todos los espíritus de los lugares sagrados, con los enanos obreros y los enanos oscuros, los gnomos, los lutines, las hadas, y también con los demonios más negros surgidos del infierno». Era para conjurar y alejar estos sortilegios, que los antiguos tenían costumbre de hacer grandes fogatas, y junto a ellas danzar, reír, gritar, con el fin de así vencer sus propios miedos.

Se creía que en el curso de esas noches especiales, las brujas montaban a horcajadas en sus respectivas escobas, hechas de madera de retama, y untadas con un ungüento compuesto de diversas y particulares plantas.

Vuelo de brujas


Se suponía que las brujas se reunían periódicamente para juntas entregarse a numerosas blasfemias y a otros juegos maléficos. Las nombradas debían acudir rápidamente hacia los lugares de reunión, que en general se escogían en lugares apartados. Y era suposición generalizada, que las brujas utilizaban el poder del diablo para desplazarse rápidamente. En resumidas cuentas, las brujas se desplazaban volando, o bien se dejaban transportar por una ráfaga de viento, o bien viajaban en el espacio y el tiempo por el solo efecto de sus poderes mágicos. En ciertos casos especiales, las brujas se servían de un ungüento mágico para poder volar. Pero la creencia más extendida, era que las brujas utilizaban una escoba para ir volando de un lado a otro. También se admitía que ellas se apoyaban en animales mágicos para desplazarse con ellos o sobre ellos, o bien que el propio diablo directamente las transportaba. En la cultura popular, la escoba era y es un atributo de actividades femeninas, y su utilización por parte de las brujas, naturalmente inducía a pensar que ellas eran mucho más numerosas que los brujos.



Por lo general se creía que las brujas volaban de noche, con frecuencia con luna llena, pues ambas, luna y bruja estaban relacionadas entre sí. Esta idea posiblemente se remonta al culto de Diana. Los fieles a la diosa Diana, la deidad romana de la Luna, creían que ciertas mujeres podían volar las noches de plenilunio, cuando Diana estaba presente, y esa capacidad la desarrollaban utilizando una droga con base en un ungüento. 

Bestiario y metamorfosis de la bruja


Las brujas vivían rodeadas de sus animales favoritos, los que las servían aportando ciertas y determinadas ayudas mágicas. Esos animales (el gato negro, el cuervo, el sapo, la araña, la rata, la liebre) tenían en común con su dueña, de ser temidos y mal queridos, ya que en muchos aspectos eran fiel reflejo de la bruja misma. 

También, estos seres tenían el poder de metamorfosearse, lo que en muchos casos les permitía cometer más fácilmente sus fechorías sin ser reconocidas.

Con forma de liebre, las brujas tenían costumbre de reunirse en congreso. Y la rapidez que esa forma les ofrecía, les permitía escapar con más facilidad de posibles perseguidores. Las orejas grandes de esos animales también eran una ayuda preciosa, para espiar de lejos sin ser percibidas. Y una pata de liebre era considerada como una especie de amuleto, y prueba de que una bruja había quedado manca, y por tanto privada de sus poderes.

El búho con frecuencia también ha sido asociado con las brujas, porque es un animal nocturno, con grandes ojos para espiar, y con capacidad de emitir gritos escalofriantes, presagio de acontecimientos funestos.

Los citados animales servían de compañía a las brujas, que generalmente vivían solas y sin familia conocida.


Brujas y niños


El círculo mágico. John William
Waterhouse
Se afirmaba que las brujas hacían comidas caníbales con niños, o utilizaban cadáveres de niños para preparar sus polvos y sus ungüentos mágicos. Y, según se creía en la época, las brujas tenían la capacidad de trasmitir el arte de la magia de generación en generación. Además, las posibilidades de los niños en relación a la caza de brujas eran importantes e incluso cruciales. Y también se suponía que los entornos más importantes de hogueras siempre estaban acompañados por extraños fenómenos en gran escala que de una u otra forma concernían a los jóvenes niños. Niños-brujos fueron señalados a lo largo y ancho de Europa, y la condena de una madre por brujería hacía recaer sospechas sobre toda su descendencia. Además y durante los juicios, las confesiones eran más fácilmente sonsacadas a los niños que a los adultos, pues era más sencillo de presionarlos y de confundirlos.


En Rusia, en Polonia, y en República Checa, según las leyendas, brujas de noche llamadas notchnitsa, solían deslizarse durante las noches en los cuartos de los niños de pecho, para pellizcarlos, morderlos, e incluso chuparles sangre. Pero si en esa situación un adulto intervenía, las nombradas desaparecían como por encantamiento.




Hasta aquí la entrada sobre brujas... Espero que tengáis una feliz noche de Halloween... Yo estoy de puente, así que la alegría es doble. Besos de colores para todos!!!

martes, 29 de octubre de 2013

Curiosidades: Capilla con Gárgolas Inspiradas en Personajes de Películas y Anime




¿Sabiáis  que en Francia existe una capilla que data del Siglo XV que contiene personajes de películas modernas y anime japonés en su fachada?  Este increíble edificio existe, y como veréis en las siguientes fotografías entre sus decoraciones podemos encontrar gárgolas que representan a personajes como Gizmo acompañado de Gremlin, un Xenomorfo de Alien o hasta al mismo Goldorak de Mazinger Z
Si queréis verlas en directo, podéis hacerlo en  la histórica “Chapelle de Bethléem” (Capilla de Belén) ubicada en la comunidad de Saint-Jean-de-Boiseau en Francia y no vayáis a creer que los escultores de la misma tenían poderes adivinatorios para conocer a algunos de los personajes de la cultura geek de este siglo antes de tiempo, sino que uno de sus pináculos fue restaurado entre 1993 y 1995, hecho que se aprovecho para agregar estas curiosas gárgolas que seguro que os encantarán (por lo menos a mí me encantan... jiji)






viernes, 25 de octubre de 2013

Escapadas de Verano (4ª Parte): De ruta por El Bierzo

Última entrega dedicada a esas escapadas del ya finalizado verano, aunque el otoño de momento aún tiene temperaturas muy agradables que no nos hacen añorar en exceso el verano, aunque yo os confieso que me encanta el otoño por esos paisajes teñidos de colores naranjas, dorados y amarillos. En esta entrada os traigo la última entrada de mis escapadas veraniegas y seguimos de ruta por mi tierra. En esta ocasión, es para acercaros hasta el precioso pueblo de Balboa y la belleza de Villafranca.


Balboa es un pueblo lleno de encanto, que nos transporta en el tiempo con sus características casas conocidas como pallozas, construcciones de origen celta y éste es uno de los pocos lugares donde podemos disfrutar de ellas en directo:




En el interior de una de las pallozas que es un bar donde podemos
deleitarnos de la peculiar construcción de las mismas mientras
escuchamos música celta



El pequeño puente conocido como "La pasarela de los besos"






Situado sobre una colina que domina el valle, en la confluencia del Arroyo Areal con el río Balboa, posiblemente se edificó sobre un castro celta-astur, con finalidad defensiva al igual que la mayoría de los castillos bercianos. En la actualidad solo queda en pie parte de la torre del homenaje y algún resto de sus muros.

Del carácter señorial que se vislumbra en sus ruinas, encuentramos referencias en el siglo XIV, cuando perteneció a D. García Rodriguez, Adelantado Mayor de Galicia en dicho siglo; de Los Rodríguez de Valcarce pasará al Conde de Lemos en el siglo XV, perteneciendo igualmente a los Marqueses de Villafranca (siglo XVI), y siendo vendido mas tarde a los Reyes Católicos que lo incorporaron a la Corona de León.


Iglesia de Santa Marina


Después de la visita al pueblo de Balboa (al que volveré en cuanto pueda para hacer una ruta que desemboca en una cascada), tomamos rumbo hacia uno de los pueblos más conocidos en mi comarca: Villafranca y que presume de poseer un patrimonio monumental único en El Bierzo como es:

El castillo del siglo XVI

La Iglesia de Santiago. Siglo XII

En la portada norte, conocida como "Del Perdón", con mi querida Ani.

Convento de San Nicolás



La Colegiata. Siglo XI

En el interior de La Colegiata



Un poco de historia sobre Villafranca Del Bierzo: Hachas neolíticas, una punta de lanza de bronce y un supuesto ídolo de la Edad del Bronce, conservados en el museo de los PP. Paúles, son los testigos materiales de una población que tendría ya cierta importancia en época prerromana y romana, a la vista de los abundantes restos castreños y de las explotaciones auríferas.
El cercano Castro de la Ventosa, nos da fe del emplazamiento de la primitiva ciudad celta de Bergidum, luego trasladada a Cacabelos con el nombre de Bergidum Flavium como capital del Convento Jurídico de Astorga. Y por la zona discurrirían las calzadas prerromanas XIX y XX mencionadas en el Itinerario de Antonino.
La cita más antigua conocida sobre la zona es de época de Bermudo I el Diácono, por el año 791, como lugar de una batalla, librada junto al Burbia, entre los musulmanes que regresaban deGalicia y los cristianos del rey asturiano, quedando diezmadas sus huestes en la refriega y cediendo la corona a su sobrino Alfonso II el Casto.
El comienzo de las peregrinaciones a Compostela, tras el descubrimiento del cuerpo del Apóstol en el año 813, y las dificultades para atravesar el Camino hacen que vayan surgiendo núcleos privilegiados para asistencia de los peregrinos y Villafranca sería la antesala del angosto valle del río Valcarce, junto a los pasos o puentes sobre el río Burbia, el Valcarce y el arroyo de la Barboriña, constituyendo el término de una de las jornadas de peregrinación a Santiago en el Codex Calixtinus. (Rabanal-Villafranca-Triacastela).
Aunque la leyenda relacione los orígenes de Villafranca con los vaqueiros de Tineo y Luarca que bajaban a las brañas de Valdeprado y Leitariegos y que, deseando valles de mayor bonanza, confiaron la búsqueda en una vaca blanca que vino a asentarse en Villafranca, el origen más propio se asocia al monasterio de Santa María de Cluniaco ó Cruñego, donde benedictinos franceses deCluny –los monjes negros- se asientan en 1070 bajo el reinado de Alfonso VI, para atención de los peregrinos franceses y trayendo, entre otras cosas, el cultivo de la vid. También se asocia a los hospitales para atención de peregrinos que surgen a lo largo de la Ruta.

Castillo de Villafranca del Bierzo.
Junto con lo anterior, se fue formando un burgo de francos, peregrinos franceses que permanecerían en estas tierras y que daría el nombre “villa francorum” e importancia a la población. Sin duda se establecerían también judíos, gallegos y gentes de otras tierras. También se habla de villa sin franquicias. Durante varios siglos tendría dos corregidores, uno para los francos y otro para los del lugar.
El auge de la ruta inclina al rey Alfonso VI a otorgar una cédula el 17 de diciembre de 1072, eximiendo a los peregrinos del pago del portazgo que exigía el castillo de Santa María de Autares, próximo a Villafranca, en “ofrenda al Apóstol bajo cuyo poder está toda España”.
También es mencionado el Vico Francorum en un documento de 1120 y se conservan otros que recogen transacciones urbanas (1147) ó licencias (de doña Urraca a Pedro Bruno en 1152 para construir un horno). En 1186, el obispo de Astorga obtuvo una bula papal para fundar una iglesia en suelo próximo a Villafranca, que pudiera ser la de Santiago, donde los “concheiros” imposibilitados de concluir la ruta jacobea podrán aquí ganar el jubileo.

Antes de acabar el siglo XII, Alfonso VII el Emperador le otorgó el señorío, situando al frente a su hermana, la infanta Sancha Raimúndez. Se continuó con doña Urraca, esposa de Fernando II, rey que repuebla la villa y fecha en ella hasta veinte cartas, y con doña Teresa, esposa de Alfonso IX de León, rey que visitó la villa en diecinueve ocasiones y otorga el 1 de febrero de 1192 los primerosFueros, confirmados en 1230, a doña María de la Cerda (condesa de Medinaceli) hasta llegar a Pedro Fernández de Castro, mayordomo mayor de Alfonso XI y luego Conde de Benavente, a quien se lo confiscó Enrique III, para concedérselo a don Pedro Enríquez de Castillaconde de Lemos, en 1394.
Más tarde, la villa pasaría a pertenecer al Arzobispo de Santiago de Compostela, don Pedro de Luna, que se la vendería en 1445 a don Pedro Álvarez Osorio, casado con doña Beatriz Enríquez de Castilla, quien era hija de Pedro Enríquez de Castillaconde de Lemos.
Una descripción de un documento del archivo del monasterio de Santiago de finales del siglo XV, nos habla de “sus calles estrechas y, debido a este trazado y a su oscuridad, se cometían durante la noche toda clase de delitos. Había en ella muchos pobres y no disponían de bienes propios. Sus vecinos eran campesinos que vendían en las puertas de sus casas: vino, panes, pescado, fruta, aceite, paja, cebada, carneros y cabritos. También lo hacían los hidalgos”. El fraile servita alemán Hermann Kuning de Bach deja anotados sus recuerdos al pasar en 1495, especialmente en lo que se refiere al vino.

En 1486, los Reyes Católicos convierten el Señorío en Marquesado de Villafranca del Bierzo a favor de Luis Pimentel y Pacheco –hijo del Conde de Benavente- y Juana Osorio y Bazán. Su hija y heredera María, casó con don Pedro Álvarez de Toledo de la casa de Alba, que sería Virrey de Nápoles y a partir del cual, los marqueses comienzan a acumular títulos nobiliarios hasta llegar a ser Grandes del Reino con el décimo Marqués (Antonio María Álvarez de Toledo y Pérez de Guzmán el Bueno) título concedido por Carlos III o condes de Peña Ramiro desde 1871.

También pasó por Villafranca el emperador Carlos V cuando se dirige a Santiago para convocar las Cortes de 1520, origen de la guerra de las Comunidades. Aquí recibió a una comisión de castellanos que solicitan se celebren las Cortes en Castilla.
En los siglos XIV y XV, se desarrolló un núcleo de artesanos y una incipiente burguesía gremial que daría auge y esplendor a la villa y que iría en aumento en años sucesivos, como demuestran los importantes edificios (Castillo, Colegiata y conventos de la Concepción, San José, San Nicolás, la Anunciada, la Divina Pastora,…) que se construyen a lo largo del XVI y XVII.
La abadía cluniacense había entrado en crisis y a principios del XIV estaba en estado ruinoso aunque pervivió ocupada por los monjes hasta principios del XVI, bajo la advocación de la Asunción de Nuestra Señora. Al llegar el Marqués a Virrey de Nápoles en 1529, aprovecha su alta situación política para obtener la transformación del monasterio cluniacense en colegiata de canónigos, extendiendo los Papas cuatro bulas favoreciendo la erección (1529, 1531 y 1532) y llegando a tener abad mitrado, 24 canónigos dependientes de Roma y 60 parroquias bajo su jurisdicción.
Cerca del Castillo se encontraba el convento de Dominicas de la Laura, fundado a principios del siglo XVII por doña María de Toledoduquesa de Alba, que viajó a Peñalba para traer importantes reliquias de San Genadio y sus compañeros, y que se trasladaría a los pocos años a Valladolid.
En 1715 una gran inundación anegó el convento de la Anunciada y muchas casas, suponemos que en la zona de la calle del Agua, por ser la parte más baja. El año 1589 sufrió el azote de la peste y fueron muchas las víctimas.

En los siglos XVII y XVIII llegó a ser un destacado centro comercial, artístico y cultural. El Marqués nombra para el gobierno de la villa y once localidades de su jurisdicción dos alcaldes ordinarios, un corregidor, seis regidores y cinco escribanos de número. La economía se basa en un nutrido grupo de artesanos (casi el 50 por ciento de la población), que unido a la actividad ganadera y agrícola, genera la celebración de ferias y mercados concurridos. Las ferias anuales de San Antonio y de Santiago se celebran desde época medieval.
También fue en esta época la capital religiosa de El Bierzo, tanto por el número de eclesiásticos como por las rentas que recibía la Iglesia. A mediados del XVIII contaba con 41 clérigos, incluidos abad y canónigos de la colegiata y 131 religiosos: 18 jesuitas, 36 religiosos en San Francisco, 29 concepcionistas, 26 clarisas y 22 agustinas recoletas. Como antes se apuntó, el Cabildo de la Colegiata de Santa María, exenta de la jurisdicción de Astorga, dependía de la Silla Apostólica con mesa, fábrica, bolsa común y todas las insignias colegiales. De él salieron hombres ilustres como su presidente Muñoz Torrero, el protagonista más destacado de las Cortes de Cádiz y de la Constitución de 1812. En el XIX pasaría a ser iglesia parroquial de la Asunción.

En junio de 1808 destacó la villa por ser Cuartel General del Ejército de Galicia. Saqueada tres veces por los fugitivos ingleses en la guerra de la Independencia, sería esquilmada por los franceses, que también la ocuparon. Desmantelaron el castillo, robaron en la Colegiata y la Anunciada, profanaron las tumbas de San Lorenzo de Brindis y de los marqueses, quemaron el archivo municipal. Aquí murió en 1808 el general que dirigía las tropas españolas contra NapoleónAntonio Filangieri. Liberada por tercera vez y ya definitivamente, en 1810, se convirtió en el centro de operaciones para la conquista de Astorga, al mando del general Santocildes.
El 27 de enero de 1822 se crea la Provincia de Villafranca del Bierzo por decreto de las Cortes , que incluía El Bierzo y Valdeorras (actualmente en la provincia de Orense). En junio fue constituida la primera Diputación de la nueva provincia, con capital en la Villa y abarcando además de ésta, las villas de TorenoPonferradaBembibre y El Barco de Valdeorras, entre otras, hecho que solo duraría diez años pues la nueva división administrativa decretada el 30 de noviembre de 1833 repartiría su territorio entre las nuevas provincias de Orense y León.
El 14 y 15 de agosto de 1858, la villa recibiría la visita de la Reina Isabel II y del Príncipe de Asturias, futuro Alfonso XII, con desfiles, fuegos de artificio, arco floral en la plaza mayor y estancia en el Palacio de la Marquesa de Campomanes, en la calle del Agua.

Hasta mediados de siglo XX mantuvo su hegemonía dentro de El Bierzo gracias a su destacado papel en lo funcional, administrativo y demográfico. La base económica se centraba en la artesanía, el comercio local, las ferias y las actividades administrativas. A principios del siglo XX era el tercer núcleo provincial en importancia y población tras la capital y Astorga, quedando ahora relegado por otros núcleos, especialmente Ponferrada, aunque se sitúa en la primera línea de importancia turística, gracias a su belleza y al paso de las peregrinaciones, que en la segunda mitad de este siglo han renacido con especial fuerza en toda Europa. Desde 1943 y hasta 1966 fue cabeza de uno de los dos partidos judiciales en que se dividía El Bierzo, pasando después al de Ponferrada.


Intentaré ir haciendo más entradas de este estilo para enseñaros más rincones con encanto de mi tierra para que los que no la conocéis podáis disfrutar un poquito de ella a través de estos pequeños reportajes. Y ya os adelanto que tenemos un castillo precioso que espero enseñaros en una próxima reseña sobre mi ciudad natal...

*** Besos de colores y feliz fin de semana cargado de sueños cumplidos ***




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